Inteligencias Multiples

¡Qué importante es observar a las demás personas, sobre todo a niños y jóvenes, para identificar sus habilidades! Porque todos nacemos con alguna habilidad más desarrollada que otra. De hecho, ya no se habla de inteligencia, sino de inteligencias, en plural. Tradicionalmente, el niño listo era el que sabía matemáticas, el que tenía una habilidad especial para los números hasta que Howard Gardner desarrolló en los años 80 la Teoría de las Inteligencias Múltiples que, básicamente, defiende que hay varias inteligencias en diferentes campos entre las que destacan las inteligencias lingüística, lógico-matemática, corporal, espacial, musical, intrapersonal e interpersonal. Numerosos estudios demuestran que son estas dos últimas inteligencias, intrapersonal e interpersonal, las que ayudan a que las personas alcancen el éxito no solo profesional, sino personal también. La inteligencia intrapersonal permite conocerse mejor y trabajar con uno mismo y para ello debemos desarrollar competencias emocionales como el autoconocimiento, la autoevaluación y el autocontrol. La interpersonal facilita relacionarse con las demás personas para lo cual tendremos que desarrollar la escucha activa, la empatía y las habilidades sociales. Si sabemos que estas competencias nos ayudan a desarrollarnos como personas y alcanzar el éxito, es sorprendente que no se les preste apenas atención en los currículums académicos. Por otro lado, es esencial que tanto docentes como padres tengamos conciencia de las diferentes habilidades y ayudemos a que los más jóvenes sean también conscientes de ellas y potenciemos entre todos las que, de manera natural, se manifiesten más claramente. 

Uno de los mayores errores que podemos cometer es menospreciar las habilidades de un niño o adolescente por el simple hecho de no tener una de las inteligencias desarrollada al mismo nivel que sus compañeros. El hecho de que un niño no tenga sensibilidad para los números no significa que no sea capaz de escribir o recitar poemas como el mejor de la clase. Si subestimamos a alguien porque no posee un determinado tipo de inteligencia, este posiblemente pierda autoestima, lo que le restará motivación y, por consiguiente, rendimiento en el resto de las disciplinas, incluidas aquellas para las que tiene gran potencial. Todos podemos brillar.

Este artículo fue escrito por Borja Uruñuela originalmente para la revista MRN de febrero 2016. Se puede encontrar el artículo en la página 9 en este enlace: http://issuu.com/mrn-aljarafemagazine/docs/mrn8

Borja Uruñuela es Director Académico en St. James Language Center con centros en Mairena del Aljarafe, San Juan y Pilas. Es Presidente de ACEIA y Responsable de Formación.

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