St. James en la innovación metodológica de la enseñanza de inglés

Cuando se habla de innovación es muy fácil pensar en ordenadores y tecnología pero en St. James apostamos, sobre todo, por la innovación en la metodología que aplicamos en el aula. El objetivo es ofrecer una enseñanza moderna y eficaz que permita a los estudiantes sacar el mayor provecho de su curso de inglés. 


A la hora de aprender inglés es esencial desarrollar las 4 destrezas básicas del lenguaje: comprensión lectora, expresión escrita, comprensión auditiva y expresión oral. También necesitamos adquirir conocimientos de gramática y vocabulario así como aprender la pronunciación inglesa. Todos estos aspectos son esenciales pero para alcanzar el éxito necesitamos una serie de competencias personales que nos permitan llevar a cabo este aprendizaje de manera eficaz. 


St. James ha desarrollado e implantado en sus centros un programa de Inteligencia Emocional que facilita a los estudiantes desarrollar estas competencias personales.


La mejor forma de ver cuál es el papel de la Inteligencia Emocional en el ámbito educativo es imaginarse un grupo de 12 adolescentes desmotivados en el aula, que no escuchan al profesor ni a los compañeros, que no prestan atención ni participan en las actividades. Ahora imaginemos otro grupo de 12 adolescentes que escuchan con atención al resto de la clase, centrados en sus tareas y mostrando respeto por todas las personas a su alrededor. La Inteligencia Emocional propicia este segundo escenario que es esencial para el aprovechamiento académico. 


El programa de Inteligencia Emocional de St. James


Nuestro programa trabaja a dos niveles:


Por un lado estimulamos que tanto profesores como estudiantes trabajen las competencias intrapersonales que son las que trabajamos con nostros mismos.

A este nivel trabajamos:


  • Autoconocimiento

Gracias a esta competencia llegamos a conocer aspectos de nuestra personalidad y forma de ser que nos permiten detectar fortalezas y debilidades. El objetivo es potenciar esas fortalezas y aprovecharlas en nuestro beneficio y transformar las debilidades en oportunidades de desarrollo que nos permitan crecer en el más amplio sentido de la palabra. 


  • Autoconciencia

Esta competencia nos ayuda a identificar cómo nos sentimos en un momento dado y las circunstancias que la provocan. No es lo mismo que un estudiante se sienta enfadado o triste o temeroso o decepcionado después de un mal resultado en un examen. La gestión emocional dependerá de la emoción que sienta, por eso el primer paso en la gestión emocional es la autoconciencia. 


  • Automotivación

Esta competencia nos ayuda  a pasar de “tengo que hacer” a “quiero hacer”. El primer paso en el aprendizaje está directamente relacionado con las emociones: el deseo de aprender. Si un estudiante no quiere aprender algo por mucho que el profesor o los padres se empeñen ese estudiante no aprenderá o aprenderá poco y mal. Sin embargo, si un estudiante se siente atraído por la materia, está a gusto con el profesor, se siente seguro en la clase y se siente parte del grupo estará en mucha mejor disposición de aprender, se sentirá motivado para aprender. 


  • Autogestión emocional

Esta competencia favorece el clima en el aula y fortalece las relaciones entre alumnos y profesor así como entre los propios estudiantes. La gestión emocional nos ayuda a responder en vez de reaccionar. Cuando reaccionamos en el aula es fácil invadir la zona privada de las otras personas, molestar verbalmente a los demás o mostrar un comportamiento violento. Estas reacciones son fruto de los impulsos causados por emociones que nos hacen sentir mal como pueden ser el enfado o la ansiedad. Sin embargo, si desarrollamos la gestión emocional seremos capaces de responder de manera consciente y evaluar las consecuencias de mis actos y manera de comunicar. Seremos más cuidadosos con los demás y nuestras relacione interpersonales serán más sanas y equilibradas. 


En St. James también trabajamos competencias emocionales interpersonales, es decir, esas competencias que tienen que ver conmigo y las personas a mi alrededor. Más concretamente trabajamos:


  • Escucha activa

Los que nos dedicamos a la docencia somos conscientes de que muchas veces los estudiantes no prestan atención a la clase lo que es una barrera a la hora de aprender. Habrá momentos en los que los estudiantes tengan que escribir, leer o realizar alguna tarea con sus compañeros pero la escucha activa es la que les permite estar en contacto con la clase y los contenidos de las lecciones. 


  • Empatía

La empatía es una competencia personal que acerca a las personas y fortalece las relaciones. Un profesor que no muestre empatía en clase marcará una distancia con sus alumnos que reducirá su nivel de atención y, como consecuencia, su rendimiento académico.  


  • Relaciones personales

Cuando trabajamos con grupos de estudiantes las relaciones personales marcarán en gran medida el clima en el aula, el ritmo de la clase, el entendimiento entre los estudiantes y el profesor así como el funcionamiento del grupo en general. El trabajo que llevamos a cabo en St.James con todas las competencias arriba mencionadas favorecen las relaciones personales fuertes y equilibradas. 


Comments (0)

Leave a comment

¿Quieres mejorar tu inglés?

En St. James te ayudamos a conseguirlo