Diez consejos para la enseñanza de niños

Diez consejos para la enseñanza de niños

Diez consejos para la enseñanza de niños

En St. James llevamos 20 años dando clases a niños de infantil y primaria. Empezamos con alumnos de 2 años en grupos muy reducidos. Estos años de experiencia nos han servido para acumular muchos conocimientos sobre cómo hay que dar clase a los más pequeños. Puedes ver el artículo aquí también: http://www.stjames.es/sites/default/files/media/teaching_yls.pdf

Ten mucha energía

Como mejor aprenden nuestros Brownies, de 3 a 6 años, es con actividades de Respuesta Física Total (TPR) como la canción Heads, Shoulders, Knees and Toes. Los grupos de Kids, de entre 6 y 12 años, también necesitan levantarse y mantenerse activos. Es importante que dispongas de suficiente energía para estar a su altura, si no… ¡puedes acabar agotado!

Ten sentido del humor y no te tomes demasiado en serio

A los grupos de Brownies y Kids les encanta divertirse y darles clase puede ser una gran oportunidad para divertirse también. Además, que el profesor se implique desinhibe a los estudiantes y les hace estar más dispuestos a participar en las actividades y juegos de clase.

Ten empatía y sé sensible con las necesidades de los niños

A veces los Brownies vienen a clase un poco dormidos y otras no quieren que sus padres los dejen. En cualquier caso, si tienes empatía con el hecho de que estén teniendo un mal día y no eres demasiado exigente, en poco tiempo volverán a ser ellos mismos. Para los más pequeños, tener un peluche puede ser de ayuda, ¡especialmente si es bajo la condición de que sonrían o dejen de llorar!

Acoge las diferentes maneras de aprendizaje

Variar el tipo de actividades es una buena manera de abarcar los diferentes tipos de aprendizaje. Por ejemplo, utilizar la pizarra interactiva será más atrayente para los alumnos que tengan un aprendizaje visual, mientras que un juego de teatro atraerá la atención de los alumnos que tengan un aprendizaje kinestésico. Mientras más variedad de tipos de aprendizaje abarques, más estudiantes participarán en clase y mayor será su disposición a aprender de diferentes formas, tanto ahora, como en el futuro.

Sé positivo

Una buena manera de tratar los problemas de disciplina es desviar su atención hacia las buenas conductas que quieres ver en clase. Por ejemplo, en las clases con Brownies suelo preguntar "¿quién está bien sentado?" y felicito a los alumnos que están correctamente sentados.  En una clase de Kids en la que los estudiantes pueden ser más revoltosos, doy puntos positivos a los que estén más atentos. Reforzar positivamente las buenas conductas hace que sea más probable que se repitan, mientras que castigar las malas conductas, puede provocar que los estudiantes se sientan amenazados y desilusionados.

Hazlo personal

Llevar las actividades al terreno personal no sólo le da más importancia y significado a la comunicación, sino que también ayuda a que los estudiantes estén más motivados y favorece la memorización. Puedes hacerlo, por ejemplo, preguntándo a los Brownies cuál es su comida favorita cuando vemos el tema de la comida, o realizando una encuesta a los Kids sobre sus intereses al principio de año e intentar integrar aquello que les gusta en las actividades que realizamos en clase.  

Dales tiempo

Dar tiempo a los estudiantes para que piensen antes de pedirles que participen en inglés puede favorecer la calidad de su mensaje así como la precisión. Los Brownies a menudo necesitan escuchar y ver varias veces la información nueva antes de poder asimilarla y producirla correctamente. Por ello es esencial darles tiempo a que estén preparados para participar.

Llama y mantén su atención

Tanto  los Brownies, como los grupos de Kids de menor edad se distraen fácilmente. Para mí, es de gran ayuda hacerles actividades de Respuesta Física Total entre actividad y actividad de clase. Por ejemplo, al finalizar un tarea les digo: "tocaos los brazos, tocaos la barriga, tocaos las piernas, ¿quién está bien sentado?" y pasamos directamente a la siguiente actividad. Así mantienes la atención de los estudiantes ya que si dejas pasar demasiado tiempo entre actividades, perderán el interés y se distraerán.  

Repite los juegos

A los Brownies les encanta repetir juegos. No hay nada malo en repetir varias veces ese juego o ese cuento que les encanta, familiarizarse es importante ya que les ayuda a consolidar lo que ya han aprendido. No obstante, si un juego no funciona, cambia. Con los grupos de Kids, repetir un juego que le gusta puede provocar que se vuelva aburrido. Con los estudiantes de esta edad, intento que los juegos sean divertidos y nuevos, repitiéndolos como mucho cada dos semanas. 

Mantén un diario de actividades

Una de las mejores formas de progresar como profesor es mantener un diario de actividades, tanto de las que han funcionado, como de las que no lo han hecho. Sin este registro, es fácil olvidar qué actividades les gusta hacer a una clase concreta o repetir una actividad que no había funcionado la primera vez.

Paul Lubelski ha trabajado como profesor de inglés como lengua extranjera en España durante tres años. Sus intereses incluyen la enseñanza a alumnos de corta edad y la participación en sesiones de formación del profesorado. Paul es un docente cualificado, posee el Certificado de Enseñanza para Jóvenes CYL y es profesor a jornada completa en St. James. 

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